lunes, 10 de abril de 2017

Que sigan los hormigueros...

No hay nada peor que conocer el sufrimiento ajeno y no poder remediarlo (Chejov, Tío Vania)


En momentos, como los que vivimos en la actualidad, donde los atentados contra los derechos humanos toman un lugar cada vez mayor en nuestros días, me pregunto si es posible remediar el sufrimiento ajeno. 

Cada vez defiendo más la individualidad en nuestras acciones cotidianas que "las grandes acciones", el trabajo de esas hormigas que a través de su compromiso ayudan a crear un mundo mejor.

Me horroriza el presente que nuestra sociedad va tomando, pero intento luchar día a día por remediar su sufrimiento a través de lo que sé hacer...

¡Salud y Arte!