domingo, 14 de agosto de 2016

Pasa

Pasa.

Un hombre, de aspecto descuidado, abrió la puerta con la mano que tenía libre, en la otra sostenía una botella de vino que se encontraba a la mitad. 
Ella dudó de si debía entrar, pero era la única opción que tenía de conseguir ese trabajo, ya no le quedaban muchas opciones. Miró una vez más la cara del hombre y se decidió a pasar a la habitación.

Pasa.

Era muy temprano y aún se encontraba a medio vestir, pero tenía muchas ganas de abrir la puerta y ver lo que se encontraba al otro lado. Siempre le habían gustado las mañanas de invierno sobre todo cuando sabía que era primero de Enero y que sus padres siempre le tenían un sorpresa preparada. 
Al salir no vio los regalos, se habían esfumado. Siguió caminando y se encontró con la peor imagen de su vida. Al llegar la policía a casa le dijo, en un tono delicado: está habiendo muchos robos, a veces hay cosas que no podemos evitar que pasen.

Pasa.

Sentía que no podía respirar, que todo se desvanecía ante sus ojos, pero al mismo tiempo todo se veía con más claridad que nunca. Salió fuera a tomar el aire, poco a poco esa sensación de ahogo se fue deteniendo. Todo pasa. Sólo tenía que seguir respirando.
¡Salud y Arte!