sábado, 30 de julio de 2016

Vivo

"Para mi está muy claro que no he venido a esta vida a trabajar para tener. Vine a trabajar para dejar de trabajar, para poder gozar. No vine a dejar una herencia para mis hijos y nietos, pues mi mejor legado será el que obtengan la capacidad de producir por sí mismos, la capacidad de amar el trabajo. Tres cuartas partes de la vida son trabajo, la otra es amor. " ("La locura lo cura" de Guillermo Borja)

En la entrada de hoy queremos dejar una reflexión sobre uno de los párrafos de este libro que sin duda me ha atrapado desde su título. Son muchos los temas que aborda este psicoterapeuta y chamán urbano. Lo principal que transmite es la pasión por lo que hace, la investigación profunda que hace sobre lo que es denominado "locura" y la amplia reflexión que hace a través del tratamiento a esos que denominan "locos".

La capacidad para amar el trabajo me parece muy interesante y es porque me identifico con ello, la mayor riqueza que siento que tengo, en lo que respecta al trabajo, es lo mucho que amo mi profesión. Ese amor crece día tras día y hace que refuerce el sentido de no haber venido a esta vida a trabajar para tener, no obstante esta afirmación tiene sus matices, porque cuando uno profesionaliza lo que ama, necesita una devolución social que haga que pueda seguir trabajando en lo que amo. 
Mi profesión es difícil, como tantas otras, pero mi principal goce es seguir aprendiendo a través de la experiencia profesional y humana. 
Me parece muy interesante el enfoque que este autor da al trabajo, ya que en muchas ocasiones, escuchamos que las personas empiezan a vivir cuando salen de trabajar o que toda su vida es trabajo. Yo vivo mientras trabajo. Mi trabajo me da vida. 

¡Salud y Arte!
Os deseo un feliz verano.