domingo, 12 de junio de 2016

Ella era

Hacia tiempo que veía transcurrir su vida como una foto en blanco y negro. 

Su pelo no se movía con la brisa del mar. Le gustaba esa brisa. Cuando era adolescente iba con su amiga a lo alto del muelle y se contaban todos los secretos, los secretos que siempre guardaron. ¿Dónde están esos secretos?
Probablemente enterrados con el movimiento de su vida. 


 Hacía tiempo que habían dejado de hablar. No existían las palabras. 

Ese día sus padres le habían llevado a ese muelle. A pesar de la brisa, el silencio le llegaba a lo más profundo de su corazón.  Su madre le rozó la mejilla con los dedos, siempre le secaba las lágrimas inexpresivas que brotaban de sus ojos. Su padre empujaba con gran esfuerzo su cuerpo sobre las rocas próximas al mar.

Hacía tiempo que la risa había dejado de ser un sonido.

Ya no intentaba, ya no fingía, simplemente estaba. 
Los demás se movían por ella, los demás eran una película. Ella no pudo dejar de ser una foto.

¡Salud, Arte y vida en movimiento!