lunes, 6 de junio de 2016

Encerrados

Primer golpe: intento abrir la puerta...

Entro en el despacho de mi jefa que me mira a través del montón de papeles que tiene en su mesa. Ella sin apenas mirarme me habla de mi despido. Yo le ruego que no me despida, que no me ha avisado con tiempo. Ella me dice que debe hacerlo porque no puede pagarme. Yo sin pensar antes de salir de su despacho tiro todos los papeles de su mesa. Ella se asusta y me dice, antes de salir por la puerta: Estas loca.

Segundo golpe: tiene la cerradura echada...

En la entrevista me dicen que no cumplo los requisitos. Yo pregunto qué requisitos si tengo la tesis, un máster etc. Me comentan que no tengo formación específica en lo que ellos se especializan. Yo les digo que puedo hacerme con el trabajo. Ellos me repiten que no cumplo los requisitos. Yo les digo que no me voy a mover de la silla hasta que me expliquen todos y cada uno de los requisitos. Me dicen que me levante. Yo les digo educadamente que no. Me lo vuelven a pedir. Se acercan para levantarme pero yo les digo que me tendrán que llevar con silla y todo. Ellos me dicen, mientras llaman a seguridad: Usted está loco

 Tercer golpe: he perdido la llave...

 Dos actores en el escenario expresando emociones a través de la obra que representan. Al finalizar se realiza un coloquio con los asistentes y alguien del público dice, refiriéndose, a uno de los momentos de más emoción de la obra; el clímax: Estabais un poco locos ¿no?

¡Salud y Arte!