martes, 8 de marzo de 2016

Relato: emoción-sensación

Intentó darse la vuelta pero no pudo. Intentó cerrar los ojos, pero no pudo. Intentó abrir la boca para decirle que no podía moverse, pero no pudo.

Nadie le creía cuando decía que le dolía todo, hasta lo más profundo de su ser, que sentía que su cuerpo se oxidaba poco a poco y no sabía cómo pararlo. 
Intentó mover el cuello para ver la luz que entraba por la ventana, la luz de la luna llena de agosto calaba por sus ojos como un cuchillo. 

Ella misma había dejado de creer en sus dolores, sentía que no eran reales y que ella misma los estaba fabricando. Pero ¿por qué le dolía tanto?, ¿era un dolor real?

Todo se quedaba en intentos, era real, no era una pesadilla o algo que ella se estuviera inventando. No podía moverse. Sintió como él se movía a su lado. Sonó el despertador. 

En cierto modo, le tranquilizaba la falta de creencia en sus dolores, porque eso los hacía menos presentes, menos importantes, pero no los anulaba, los trasladaba al corazón.
Él le dio un beso en la mejilla, ella le sonrío. Podía moverse. Tenía miedo, miedo a vivir.

¡Salud y Arte!