martes, 17 de noviembre de 2015

Tic-Tac

El Tic- Tac del reloj está roto.  No suena como cuando éramos niños y la sirena del colegio nos hacía ser conscientes del paso del tiempo. El olor al almuerzo del recreo parecía eterno. Las vacaciones de navidad, el día del padre y de la madre, el olor a tiza, los zapatos rojos que me regalaron cuando cumplí nueve años...todo parecía eterno.

El Tic-Tac del reloj está roto. No suena como cuando decidí que quería estudiar. El sonido de los exámenes, la mirada en la cafetera de madrugada, la esperanza en el futuro, la autonomía, el placer por el saber...disfrutando de una eternidad del instante.

El Tic-Tac del reloj está roto.  El mundo está roto. 

Tratando de aportar granos de arena que devuelvan el TIC-TAC DE LO HUMANO.

¡Salud y Arte!