viernes, 6 de noviembre de 2015

Seguimos...

Cuando empecé esta profesión, y a través de la formación adquirida en estos últimos años, me di cuenta de la complejidad y oportunidad de cada una de sus vertientes. 
Disfruto mucho con las facetas puramente artísticas de la interpretación y dramaturgia pero, también, es muy satisfactorio la enseñanza. Transmitir los conocimientos que he adquirido y sigo adquiriendo es una de las cosas que más me aportan. 

Lo maravilloso de impartir clases a diferentes edades es lo mucho que aprendes mucho sobre el ritmo. La riqueza que puede aportarte el aprendizaje de unos alumnos/as es inigualable. 

Lo bonito de esto es que uno no deja de aprender y faltan horas del día para estudiar y seguir nutriéndose de aspectos apasionantes que te conectan contigo mismo y con el otro.

Yo considero que siempre es importante no cerrar puertas a esas vertientes y seguir profundizando en el aspecto de la didáctica de las Artes Escénicas.