lunes, 24 de agosto de 2015

Odin Teatret- Above the skin- día 1

Una semana más tarde desde mi regreso del Odin Teatret comienzo a transcribir mi diario de viaje a este blog.

Día 1 (11-08-2015)
Hoy es el primer día de curso, llegué ayer por la tarde y las sensaciones desde mi llegada han transitado diversos estados, ya que ayer el día estuvo dedicado a conocer a todos los componentes del grupo y a conocer el Odin Teatret, lugar en el que vamos a convivir los próximos siete días.
Conocer este lugar es como transportarse a otro mundo en el que la magia del teatro se respira en todos sus rincones. Todas sus paredes están cargadas de historia y revolución teatral. Al entrar es imposible no sentir una emoción única y de alegría por ver el amor y la dedicación que tiene el espacio.
Una de las cosas que más me han llamado la atención es que dentro de Dinamarca no se conoce tanto al Odin Teatret. Desde mi llegada al aeropuerto este ha sido un hecho que me ha sorprendido ya que, al perder mi maleta, tuve que dar la dirección del Odin y no lo conocían. Tras hablarlo con las compañeras danesas, que venían a realizar el curso, me confirmaron que así era: en Dinamarca se sabe mucho menos sobre este teatro que en el resto del mundo...

El día de hoy ha comenzado por un rico y exhaustivo entrenamiento corporal en el que trabajamos con la armonía del cuerpo y con las dificultades que experimenta nuestro cuerpo en relación al ritmo. Movimientos que nos transportan a lo extracotidiano y a un trabajo puramente corporal. Este entrenamiento ha estado seguido por una clase de rítmica en la que hemos trabajado a partir de los movimientos básicos de la salsa. Por último hemos hecho un trabajo de grupo en el que nos hemos conocido más los unos a los otros sin emplear ninguna palabra. Este ejercicio ha sido muy bueno ya que no sólo ha hecho que conozca al otro sino que también he entrado en contacto conmigo misma de una forma diferente. 

Una de las cosas más importantes del día de hoy ha sido ponernos la segunda piel, un traje morado con el que trabajaremos el resto de la semana y que se convertirá, de verdad, en nuestra segunda piel. Con este traje hemos ido al banco y al supermercado. La sensación ha sido muy rara, una de las sensaciones más raras que he experimentado con mi interior y con mi relación con el exterior. El traje a nivel físico me agobia y siento que no puedo respirar, pero por otro lado me hace perder la identidad con el mundo exterior. Es alucinante la cantidad de sensaciones que esta segunda piel me da. Tengo ganas de ver como se desarrolla el trabajo a través de la misma.

A continuación adjunto una imagen del día de hoy con la segunda piel en el banco.
¡Mañana más!